La aceptación, el ego y la resignación.
Sobre la aceptación, es un hecho también simple, solo que lo simple también es complicado, sobre esto lo que quiero decir aunque suene raro es que lo simple es mas complicado que lo complicado, ya que lo complicado lo podemos hacer mas simple, lo simple ya lo es.
El caso es que sobre la aceptación debería de ser fácil, cosa que no lo es, debería de ser fácil ya que si una cosa es de una manera, es como es y si es como es no hay mas, solo que esa es al teoría, ahora lo llevas a la practica.
Llevarlo a la practica no solo no es fácil, sino que es muy complicado, ya que cuando hablamos de aceptar, hablamos de ver las cosas de otra manera, hablamos de ver a esa persona como es, no como nos gustaría que fuera o mas bien como le gustaría al ego que fuera y aquí entramos en otro concepto, el famoso ego.
El ego esta ahí y no es malo y ¡ojo!, tampoco quiero decir que sea bueno, solo que nos muestra lo que no somos, como por ejemplo le pique a quien le pique, nadie es mas que nadie, esto a mas de uno le va a rechinar y no le va a gustar, pero amigo, siento decirte que nadie es mas importante y ¡ojo!, nadie es mas importante que nadie, pero también nadie es menos que nadie, digamos que es lineal, las personas somo horizontales, estamos todas en la mismo linea, no somo verticales y unas están por encima y otras por debajo, que quien quiera verlo así, me parece genial, lo respeto, pero no lo comparto.
Aparte de este concepto de ego, hay otro concepto mas, que es el de la resignación, cosa que no es lo mismo, ya que no es lo mismo la aceptación, que la resignación, por ejemplo queremos algo, lo que sea, un trabajo o que nos suban el sueldo.
Sobre esto lo puedes aceptar, es lo que te pagan, mucho o poco, lo que sea, pero es lo que te pagan es lo que hay, solo que si es verdad que puedes pedir un aumento de sueldo, pero no solo eso, sino que también esta la opción, de buscar otro trabajo.
Después esta la resignación, te puedes resignar, “me cabreo y trabajo menos”, cosa que lo puedes hacer, solo que te estas jugando el puesto de trabajo y cuando te echen, no lo vas aceptar y te vas a quejar o resignar por que te han echado.
La cuestión es que hay alternativas, la aceptación genera alternativas, la resignación provoca malestar, ira, rabia, etc...,
Mas ejemplos, por ejemplo este año por la crisis no te puedes ir de vacaciones y no solo eso sino que vas a tener que aguantar a tu mujer o tu marido durante un mes.
Aquí mas de lo mismo, lo puedes aceptar o te puedes resignar, puedes aceptarlo y a lo mejor no tienes para irte 15 días pero te puedes ir una semana o un finde semana, alternativas hay, sobre tu mujer o marido, es el que tienes y tu le as elegido así que si esta ahí el único o única culpable eres tu y cuando el cura dijo en la salud y en la enfermedad, etc.., también quiso decir en las vacaciones, así que, ¿que puedes hacer?, como dije, es el o la que tienes, puedes aceptarlo y intentar pasarlo lo mejor posible o te puedes resignar y discutir todo el día.
Con esto no quiero decir que nunca se pueda uno resignar por algo, pero si te resignas es por que no lo aceptas y sino lo aceptas, mal asunto, ya que le cierras todas las puertas a toda compresión a todo “poder estar” y le abres las puertas a “aquí no hay quien este” que viene con, “dentro de lo malo esto es lo peor”.
¿Aceptas o te resignas?. Te invito a que lo reflexiones
David Bartolome Pires
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